Consuelo

Consuelo


Ya no lloro pues no tengo alma, sucumbido se halla mi corazón,

entre tanto miedo he perdido, si, los sueños

y ando a rastras pues no creo en el mundo

Desolado como mi patria busco el destino en mis adentros

Más mis ojos gritan lágrimas

Agua salada y agria, amarga como la sangre de mis venas.

Y me arrastro entre ruinas y silencio,

donde el eco de un dios muerto me responde.

Ya no rezo, pues la fe se me quebró

como un vidrio bajo el peso del invierno.

Mi alma, ausente, vaga entre escombros

como sombra sin carne ni sentido.

Ni el alba me redime con su luz,

ni la noche me abraza con consuelo.

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