La vida misma

 La vida misma


Naciste.

Te aplaudieron por respirar.

Lloraste. Te dijeron: "fuerte".

Callaste. Te dijeron: "maduro".

Hablaste. Te dijeron: "demasiado".

Estudiaste para olvidarlo,

trabajaste para pagarlo,

te enamoraste para distraerte,

y fingiste porque era lo que tocaba.

Te vendieron futuro envuelto en deudas,

te alquilaron libertad a plazos.

 

Te ofrecieron éxito en envases brillantes

con alma caducada.

Te dijeron: "sé tú mismo".

Pero que no moleste.

Pero que no incomode.

Pero que encaje.

Fuiste bueno.

No sirvió.

Fuiste cabrón.

Te aplaudieron.

Aplaudiste tú también, 

para no quedarte fuera.

Y al final,

si tienes suerte,

alguien pondrá flores encima

de una caja

que no recordará tu nombre.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entre rosas y gaviotas... no sé

Soy... poesía

Postureo, S.A.