Los únicos jinetes

Los únicos jinetes

Llevo tu gloss por condena, 
tatuaje y cicatriz cual beso infinito en mis labios, 
que ahora callan recordando ese beso que tanto decía. 
Llevo tu perfume como inquilino en mi ropa, 
ya no mudo pues ni ducharme quiero 
para que me acompañe siempre y no desaparezca.
Llevo tu recuerdo como penitencia 
llevo el deseo por castigo, de verte de nuevo, 
desnudarte, arañarte, besarte... 
y que nuestras almas se desgasten cabalgando en tal carrera 
donde somos la meta y a la vez los únicos jinetes. 




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