Esa mirada lleva tu nombre

Esa mirada lleva tu nombre


Esa mirada lleva tu nombre 
y no me desvelo 
pues acaso no duermo para seguir viéndote.
La sonrisa también es mi guardiana 
cuando tu estás, 
ese beso entró cual caballo de Troya 
cargado de un amor incomprensible.

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