Que arda Troya

Que arda Troya


Aún guardo tu olor en mi cuerpo,

no se va y tampoco quiero.

Aún deseo que llegue el momento

en el que decirnos tanto

con las miradas y besos.

Todavía miro a ver si te veo.

Busco un resplandor en mi recoveco

y vuelvo atrás a recordar tu nombre...

y quiero que arda Troya como aquella noche.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entre rosas y gaviotas... no sé

Soy... poesía

Postureo, S.A.